Sunday, October 5, 2008

Vicky Cristina Barcelona


“Por qué tanto perderse, tanto buscarse, sin encontrarse...” Eso dice el hilo musical de la nueva sorpresa de Allen, una vez más, magistral. Eso sí, sin lugar alguno al doblaje. Obligada la versión original para captar los guiños a la comedia de lo que es en realidad una oda a las emociones, de inclasificable género. Dos turistas americanas y un verano en Barcelona. Un argumento, que de un vistazo, puede parecer vacío de contenido. Sin embargo, Woody Allen sabe hacer algo más que colorearlo para no dejar al público indiferente.

Vicky. Heredera de un moderno american way of life, sencilla, convencional y prometida con un hombre de estatus. Tiene toda su vida planeada y ella lo aprueba. Cristina. Emocional e impulsiva. No sabe lo que quiere pero sí lo que no quiere y está en busca de lo inencontrable. Sus planes, y la vida, con mayúsculas, se trastocan cuando conocen a Juan Antonio, un insuperable Javier Bardem espontáneo y carismático, que las invita en avioneta a pasar un fin de semana en Oviedo. Sin tapujos y recalcando de antemano su intención: hacer el amor. Porque la vida es corta.

Una escapada que se convierte en mucho más. La predispuesta Cristina sufre una fuerte indigestión. La reticente Vicky se ve obligada a estar a solas con un hombre del que desconfía. Y los convencionalismos de Vicky se van al traste cuando descubre a Juan Antonio y lo maravilloso de lo inesperado. Algo que, después, la torturará por dentro y la convertirá, a ella también, en víctima de la insatisfacción.

Pero Cristina, la eterna insatisfecha, encontrará una paradójica estabilidad junto a Juan Antonio. Bohemio y snob. Dedicado en cuerpo y alma a la vida y al arte. Amante del placer y enamorado de las emociones. Un personaje desprendido de clichés y dispuesto a cicatrizar sus heridas. Y la historia se complica. Aparece Maria Elena, su desquiciada y temperamental ex –mujer. Penélope. Fueron una pareja casi perfecta, pasional. Íntima. Pero lo ardiente quema.

Si bien parece la puesta en escena de una comedia de enredos, dista mucho de ello y, como todas las películas de Allen, es inclasificable. Vicky y Cristina, tropiezan con dos artistas. Dos artistas de talento innato que son la encarnación perfecta de esa insatisfacción intrínseca a la búsqueda de la pureza. La del arte y la del amor. La búsqueda de lo inencontrable, el permanente desasosiego de la especie humana, un afán palpitante por conseguir esa felicidad completa que, simplemente, es la mayor condena del hombre. Y todo esto, con Paco de Lucía y Entre dos aguas, Javier Aguirresarobe y su impecable fotografía y... Barcelona. También con su talento. Fantástica.

Ahora leeré las críticas. ¡Esto sólo es una opinión!



---
Por qué tanto perderse, tanto buscarse, sin encontrarse
me encierran los muros de todas partes.
Barcelona... Te estás equivocando no puedes seguir inventando
que el mundo sea otra cosa y volar como mariposa.
Barcelona... Hace un calor que me deja
fría por dentro, con este vicio de vivir mintiendo.
Qué bonito seria tu mar si supiera yo nadar.
Barcelona... Mi mente está llena de caras de gente extranjera,
conocida, desconocida he vuelto a ser transparente.
No existo más. Barcelona...
Siendo esposas de tus ruidos, tu laberinto extrovertido.
No he encontrado la razón porque me duele el corazón.
Porque es tan fuerte, que sólo podré vivirte en la distancia
y escribirte una canción. Te quiero Barcelona…

(Giulia y los Tellarini, Barcelona)

No comments: